Feliz Día del Abuelo, Siguiendo la luna no llegaré lejos, mejor voy por tu senda segura y tranquila…
26 de Julio, 2012 / Autor: pm_admin

El homenaje más merecido a las personas mayores, este 26 de julio se celebra el Día Mundial de los Abuelos, que precisamente son las personas que más merecen un homenaje dada la grandeza de su corazón y de su entrega, tanto para sus nietos como para sus hijos.

El día de los abuelos se llena de magia porque en esta ocasión, los nietos son los encargados de sorprenderlos. Nadie puede hacer por los niños lo que hacen los abuelos: salpican una especie de polvo de estrellas sobre sus vidas. Estamos convencidos que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo.

Según un estudio de la Asociación Edad Dorada-Mensajeros de la Paz basado en la entrevista a 450 abuelitos y 550 abuelitas, más del 37% del total dedica parte de su tiempo al cuidado de sus nietos, algunos a diario, otros dos o tres veces por semana y algunos sólo durante las vacaciones escolares. Pero de todos ellos, más de la mitad afirman que atender a sus nietos les resulta muy gratificante emocionalmente, mientras que al resto les ayuda a sentirse útiles y activos.

Algo curioso que cada vez existen más personas que son abuelas a una edad más temprana. Esto tiene sus ventajas ya que de este modo, los abuelos pueden disfrutar de sus nietos durante muchos años más. Tanto, que algunos abuelos tienen el gran privilegio de poder ver la boda de sus nietos. Sin embargo, con la esperanza de vida y con la calidad de vida tan positiva que hay hoy en día, la realidad es que muchas personas se encuentran perfectamente a esa edad, pero como siempre, lo importante es disfrutar del presente y no pensar más allá de lo que pueda pasar mañana.

En este 26 de julio, la Comunidad de Planeta MUSA desea un día muy feliz a todos los abuelos, sumándonos al homenaje en el Día Mundial de los Abuelos, quienes valoran más una sonrisa, un beso o un abrazo de sus descendientes que cualquier otra cosa.

POEMA:

Tienes blanco los cabellos,

y arrugas en tu cuerpo,

pero hay sabiduría en tus años,

la producida por alegría, tristeza o por los daños.

Arrugas por los momentos más felices,

o por aquellos que han dejado cicatrices,

por el dolor acumulado o los errores cometidos,

por haber hecho hermano al enemigo

o por haber perdido al mejor amigo.

Sabiduría que brota en tus palabras,

en forma de consejos o regaños,

advertencias que deben ser tomadas en cuenta

y no a la ligera.

Tercera edad, que pausas el caminar,

haces lento el hablar,

y poco a poco disminuyes las fuerzas,

también haces que aprendamos a escuchar.

Por eso abuelita y abuelito,

no te preocupes si te vas quedando sin dientes,

sigues siento el valiente que siempre admiraré;

No te preocupes el ya no caminar aprisa,

así nos tardamos más en llegar a nuestro destino,

y podrás contarme más historias, de cuando eras niño,

de aquellos tiempos mejores que recuerdas con lágrimas.

No te preocupes si hablas despacito,

que escucharte por mucho tiempo necesito,

que para vivir lo que has vivido

no sé si la vida me alcance.

No te preocupes, no estás solito,

tienes muchos nietos, aunque no conozcas sus nombres,

son todos aquellos que esperan que de allá arriba

les permitan llegar a esa bendita Tercera edad.

Juan Antonio Melgui

Compartir en: